Tomar la decisión de divorciarse no suele ser fácil. Junto a la parte personal y emocional aparecen rápidamente muchas dudas legales: ¿Qué ocurrirá con los hijos?, ¿Quién podrá continuar utilizando la vivienda familiar?, ¿Cómo se reparten los gastos?, ¿Qué pasa con los bienes comunes? o ¿Qué diferencia existe entre un divorcio de mutuo acuerdo y uno contencioso?
Contar desde el principio con el asesoramiento de abogados especializados en divorcios y Derecho de Familia permite conocer las diferentes opciones, evitar decisiones precipitadas y afrontar el proceso con mayor seguridad.
En Liliana Miguel, despacho jurídico en Valladolid, asesoramos a nuestros clientes en divorcios, separaciones, guarda y custodia, pensiones, convenios reguladores y modificación de medidas, estudiando cada situación familiar de manera individual.
1. Divorcio de mutuo acuerdo o divorcio contencioso
Una de las primeras cuestiones que debe analizarse es si existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo entre ambos cónyuges.
Cuando las dos partes consiguen consensuar las principales consecuencias de la ruptura, puede tramitarse un divorcio de mutuo acuerdo. Los acuerdos alcanzados se recogen en el denominado convenio regulador.
Si no existe acuerdo en cuestiones importantes, será necesario acudir a un procedimiento contencioso para que sea el juzgado quien determine las medidas aplicables.
Siempre que las circunstancias lo permitan, alcanzar acuerdos puede reducir el nivel de conflicto y facilitar la reorganización familiar posterior.
El equipo jurídico de Liliana Miguel estudia las circunstancias de cada divorcio para valorar las distintas alternativas y buscar la solución más adecuada para los intereses del cliente.
2. ¿Qué ocurre con los hijos después del divorcio?
Cuando existen hijos menores, su situación se convierte en una de las cuestiones centrales del procedimiento.
Será necesario establecer aspectos como:
- La guarda y custodia.
- El ejercicio de la patria potestad.
- Los periodos de convivencia con cada progenitor.
- El régimen de visitas.
- Las vacaciones y fechas especiales.
- La pensión de alimentos.
- Los gastos ordinarios y extraordinarios.
Todas las decisiones relacionadas con los menores deben adoptarse teniendo como referencia fundamental su bienestar y su interés superior.
Además, cuanto más claramente queden reguladas cuestiones como horarios, vacaciones, colegio, actividades o determinados gastos, menor será la posibilidad de que aparezcan conflictos posteriores.
3. ¿Quién se queda con la vivienda familiar?
Es una de las dudas más frecuentes en cualquier separación.
Hay que diferenciar entre la propiedad de la vivienda y el derecho a utilizarla después del divorcio, ya que no siempre coinciden.
La atribución del uso de la vivienda dependerá de diferentes circunstancias, como la existencia de hijos, el régimen de custodia, la situación económica de los cónyuges o los acuerdos alcanzados.
Por este motivo, antes de abandonar el domicilio familiar o adoptar decisiones importantes respecto a la vivienda, es recomendable consultar con un abogado especialista en Derecho de Familia.
4. La pensión de alimentos
La pensión de alimentos no se limita únicamente al coste de la alimentación.
Está destinada a contribuir a las necesidades de los hijos y su cuantía dependerá, entre otras circunstancias, de las necesidades de los menores y de la capacidad económica de los progenitores.
También resulta importante determinar qué se considera gasto ordinario y extraordinario y cómo deberá abonarse cada uno.
Una regulación clara de estas cuestiones puede evitar numerosos problemas en el futuro.
5. ¿Puede existir una pensión compensatoria?
La pensión compensatoria es diferente de la pensión de alimentos.
Puede plantearse cuando la separación o el divorcio provoca un desequilibrio económico para uno de los cónyuges respecto a la situación mantenida durante el matrimonio.
No existe una fórmula automática para determinar si corresponde una pensión compensatoria ni cuál debería ser su importe.
Cada caso debe estudiarse individualmente atendiendo, entre otras circunstancias, a la duración del matrimonio, la situación económica de las partes, su trayectoria profesional o su dedicación a la familia.
6. ¿Qué ocurre con los bienes, hipotecas y deudas?
Un divorcio también puede implicar reorganizar la situación económica y patrimonial de la pareja.
Entre los elementos que pueden tener que analizarse se encuentran:
- Viviendas.
- Vehículos.
- Cuentas bancarias.
- Hipotecas.
- Préstamos.
- Inversiones.
- Negocios.
- Otros bienes comunes.
El reparto dependerá del régimen económico matrimonial, de la titularidad de los bienes y de las circunstancias particulares de cada matrimonio.
Por ello, antes de firmar acuerdos privados o realizar movimientos patrimoniales importantes, es aconsejable recibir asesoramiento jurídico.
7. ¿Qué ocurre con las mascotas tras un divorcio?
Las mascotas también pueden formar parte de los acuerdos derivados de una separación.
Es posible establecer quién se hará cargo del animal, cómo se repartirán los periodos de convivencia y cómo se asumirán determinados gastos.
La legislación actual tiene en cuenta tanto el interés de los miembros de la familia como el bienestar del propio animal.
¿Qué documentación conviene llevar a un abogado de divorcios?
Para una primera consulta puede resultar útil disponer de documentación como:
- Certificado de matrimonio.
- Documentación relativa a los hijos.
- Escrituras de la vivienda.
- Contratos de alquiler.
- Nóminas o documentación sobre ingresos.
- Declaraciones fiscales.
- Documentación de hipotecas y préstamos.
- Información sobre bienes y cuentas bancarias.
- Acuerdos o resoluciones judiciales anteriores, cuando existan.
No es imprescindible disponer de toda esta documentación en la primera reunión. El abogado podrá indicar posteriormente qué información necesita para estudiar correctamente el caso.
¿Cuándo acudir a un abogado de divorcios?
No es necesario esperar a que exista un conflicto grave.
De hecho, consultar con un abogado antes de adoptar determinadas decisiones puede ayudar a conocer cuáles son las alternativas disponibles y cuáles pueden ser sus consecuencias jurídicas.
En el despacho jurídico Liliana Miguel contamos con abogados especializados en Derecho de Familia en Valladolid, ofreciendo asesoramiento en divorcios, separaciones, custodia de hijos, pensiones, convenios reguladores y modificación de medidas.
Nuestro objetivo es estudiar cada situación de forma personalizada y ayudar al cliente a encontrar una solución legal que permita afrontar esta nueva etapa con la mayor seguridad posible.
Si estás planteándote una separación o divorcio, recibir asesoramiento jurídico desde el principio puede ayudarte a conocer tus derechos, anticipar posibles problemas y tomar decisiones con toda la información necesaria.

